23 abril

El cambio, parte de la vida: ¿cómo me adapto?

Tras leer a mi colega y su última entrada en el blog, por cierto Nuria un libro delicioso, me quedé pensando en lo que suponen en nuestras vidas los CAMBIOS, y seguí enganchada a Pema Chödrön y cómo define la impermanencia: “es la bondad de la realidad…todo evoluciona constantemente… la impermanencia es encontrarse y partir, es enamorarse y desenamorarse. La impermanencia es dulce y amarga, como comprarse una camisa nueva y años después verla formar parte de una colcha hecha de remiendos”.

Y de las profundas enseñanzas de Pema y su mensaje básico de relajarnos en el momento presente, no resistirnos al hecho de que las cosas se acaban y pasan, de que no tienen sustancia duradera… pasé a ver cómo define el DSM-IV los TRASTORNOS ADAPTATIVOS : “son cuadros cuya característica esencial es una respuesta psicológica de tipo emocional o comportamental, a uno o varios estresantes. Los síntomas deben presentarse durante los 3 meses siguientes al inicio del estresante. La respuesta consiste en un acusado malestar, superior al esperable dada la naturaleza del estresante, o en un deterioro significativo de la actividad social, profesional o académica”.

Dos lenguajes diferentes para hablar del cambio: uno desde una visión más natural y normalizada, como una cualidad de nuestra existencia, y otro lenguaje que se centra en las posibles consecuencias y malestares que puede conllevar, una mirada más ¿patologizante?

Para ti que me lees y que no sé cuál es tu mirada, cómo vives los cambios en tu vida, te planteo con mi lenguaje estas siete sugerencias, para que reflexiones sobre todo ello, para que te puedan servir quizá como puntos prácticos desde donde hacerte preguntas sobre ti mismo/misma:

  •  NO TENGAS PRISA, SÉ LENTO: para tu ritmo ante un cambio, no respondas/actúes de forma acelerada o impulsiva. “Ser lento significa que uno controla los ritmos de su vida y decide qué celeridad conviene en un determinado contexto” (Carl Honoré).
  • REVISA los cambios que has afrontado en tu vida, lo “conseguido/cambiado” en el pasado y mira cómo lo hiciste, te dará seguridad y confianza en ti mismo/a.
  • AFRONTA ACTIVAMENTE en vez de evitar: visualiza tu misión/objetivo/lo que quieres, qué podría hacer y no estoy haciendo, y qué significaría una diferencia importante en lo que me está pasando.
  • TUS PUNTOS DE APOYO: recuerda que los tienes, tu familia, tus amigos, tu pareja, tus aficiones. Cuenta con ellos.
  • FLEXIBILIDAD para escuchar otras opiniones, otros afrontamientos; para darme permiso a dar un paso desconocido o diferente para mí; para ver cuándo es el momento de fluir con la corriente que me lleva o cuándo es momento de seguir luchando…
  • SER EGOSINTÓNICO: cambiar puede desequilibrarnos, no pierdas las sintonía contigo mismo/a. Presta atención a tu coherencia interna entre lo que sientes, piensas y haces. Un triángulo en equilibrio, importante.
  • REINVENTARSE: a veces un cambio implica esta posibilidad. Para ello, fracasar puede ser un requisito. No te asustes, a veces en la vida para subir un escalón hace falta bajar dos.

Yolanda Santesteban

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